Instintos y Subtipos mirados con una nueva perspectiva – Mario Sikora

MarioProcrustes era un tipo desagradable

Este posadero mitológico tenía opiniones muy definidas respecto a las camas;  creía que una cama debía encajar perfectamente. Por supuesto uno no puede conseguir una cama nueva y perfectamente adaptada a cada huésped así que creó la cama perfecta que se adaptaría a todos los huéspedes, entonces raptaba a los viajeros, les daba una cena deliciosa y les preparaba para dormir. A aquellos que eran demasiado bajos para encajar perfectamente en la cama perfecta, se les sometía a estiramientos mediante tortura y a los que eran demasiado altos se les cortaban los pies.

Todos los mitos tienen un mensaje y el mensaje de la historia de Procrustes es resumido de una manera muy agradable por Nicolas Nassim Taleb:

Nosotros los humanos, enfrentados a nuestro limitado conocimiento y a lo que no observamos, lo no visto y lo desconocido, resolvemos la tensión reduciendo la vida y el mundo a ideas preconcebidas y manejables, categorías reduccionistas, léxico específico y narraciones ya preparadas, lo que llegada la ocasión,  tiene consecuencias explosivas. Encima, somos aparentemente inconscientes de esta transformación.

Como el título indica, este artículo trata de instintos y subtipos, pero también trata del peligro de caer en la misma trampa que Procrustes, pensando que nuestro modelo es ideal (completo, perfecto y totalmente formado) y entonces forzamos que la realidad se ajuste a él.  Esto va de la importancia de usar el Eneagrama siendo consciente de sus limitaciones y de examinar nuestras presunciones viendo si éstas deben modificarse en base a nuevos conocimientos e ideas.

Como sabe todo el que se mantiene al día en la bibliografía del Eneagrama, el asunto de instintos y subtipos está alcanzando un interés creciente en la comunidad. Yo creo que este interés está justificado y hace tiempo llegué a la conclusión de que trabajar con el Eneagrama sin tener en cuenta los instintos,  es como tener una mano atada a la espalda; puedes hacer el trabajo pero con mayor dificultad y desorden de los  necesarios. No obstante, muchas de las enseñanzas de influencia freudiana respecto a instintos y subtipos, populares en la literatura del Eneagrama, están basadas en conceptos que están científicamente desactualizados y en bibliografía que, no siendo necesariamente errónea, si es a menudo confusa y en mi opinión, mas significativamente, incompleta. El objetivo  de este artículo es ayudar a actualizar la forma de pensar sobre subtipos con los aportes de la ciencia moderna y dar una perspectiva más amplia de lo que está sucediendo en relación a este aspecto tan importante de la naturaleza humana.

Esta es la primera de  las dos partes de este artículo. En la parte primera exploraremos las raíces de la enseñanza tradicional de la bibliografía del Eneagrama en lo referente a los subtipos. Empezaremos con un breve examen de lo que Freud entendía por instintos y luego echaremos un vistazo al modelo teórico de Claudio Naranjo. Desde ahí, exploraremos los hallazgos científicos más modernos  relacionados con este asunto y examinaremos las formas en que  estas nuevas comprensiones influyen en la manera de entender los subtipos.

Esencialmente, creo que el actual cuerpo teórico relativo a los subtipos, ignora comportamientos muy relacionados con instintos específicos que se correlacionan con lo que tradicionalmente se discute en los escritos; esto en parte se debe a la terminología (la manera en que clasificamos un conjunto de fenómenos,  puede limitar lo que vemos. Una mirada más amplia, puede ayudarnos a desarrollar una comprensión más extensa de la naturaleza humana.

La segunda parte de este artículo explicará el lenguaje que uso para describir los subtipos y los comportamientos relacionados con el instinto, que me han llevado a usar este tipo de lenguaje.

Respecto al estilo de este articulo, debo decir que como  aparecerá en Nine Points Magazine en lugar de en el Enneagram Journal, intentaré mantener el nivel técnico adecuado al lector medio.  No obstante, puede haber ocasiones en que resuma ideas y conceptos en vez de entrar en tanto detalle como podría. Añadiré notas a pie de página donde sea apropiado, pero como  éste no  es un artículo académico, tal como será para el Journal, pido a los lectores que sean indulgentes cuando resuma, sabiendo que las fuentes y una explicación más detallada pueden ser y serán proporcionadas en la sección “Sección comentarios” si fueran solicitadas.

Los lectores de mi blog (www.enneagramlearning.com) u otros artículos, sabrán que la terminología que uso para los instintos es diferente de la típica basada en los términos freudianos “auto-conservación”, “social” y “sexual” o “de uno para uno”. Espero que quede claro a lo largo de estos artículos por qué he elegido “conservación” “navegación” y “transmisión” respectivamente como alternativas, alternando entre los términos tradicionales y los míos cuando sea preciso.

También quiero señalar que la aproximación a instintos y subtipos que hago aquí, no debe ser tomada en modo alguno como completa o definitiva. La ciencia, como cualquier cuerpo de conocimiento que valga la pena estudiar, cambia y se adapta en cuanto se dispone de nuevos hechos o conocimientos. En lo que respecta al Eneagrama y especialmente a subtipos, hay todavía mucho que aprender e incorporar en el sistema; pensar de otra forma convertiría al Eneagrama en un dogma y no en una ciencia de la mente.

El marco que propongo es una hipótesis de trabajo. Sabemos relativamente poco de instintos y nuestro conocimiento de la forma en que la mente realmente funciona,  está en su infancia. Mi sugerencia es que una mejor explicación para lo que se denomina “subtipos instintivos” será descubierta, básicamente en trabajos aún más profundos sobre el cerebro, tales como los sistemas afectivos, identificados por Jaak Panksepp2. Mi objetivo no es explicar la fuente de esos comportamientos per se, si no ofrecer una comprensión más amplia de los tipos de comportamientos que manifestamos y clasificarlos de manera que permita un trabajo más práctico y efectivo sobre nosotros mismos.

A lo largo del artículo nos detendremos para definir algunos términos y en principio necesitamos definir qué queremos decir con ”instintos” y “subtipos”.

Aunque se pueden encontrar referencias ocasionales a “instintos” en libros destinados al lector profano, los instintos no se discuten demasiado en los estudios más serios sobre personalidad porque nadie está realmente de acuerdo en lo que son.  Incluso Charles Darwin lidia con el asunto en “Sobre el origen de las especies” tal como Patrick Bateson y Paul Martin escriben:

“La razón por la que Darwin sabiamente rehúsa dar una definición completa de instinto,  es la gran cantidad de dimensiones que tiene el concepto. Lo mismo es válido hoy. De manera simplista, los instintos podrían no ser más que reacciones reflejas a causas externas como el reflejo de rodilla o la succión del bebé. Vistos con mayor complejidad, los instintos son una serie de movimientos coordinados en un sistema de comportamiento que sirve a un fin determinado  como la locomoción o la comunicación no verbal”3

La única cosa en que los científicos pueden estar de acuerdo respecto a los instintos es que los humanos los tenemos; que son de origen biológico pero que su expresión se desencadena y moldea por el entorno y que los instintos existen en algún lugar dentro de un continuo, entre los simples reflejos y  los comportamientos habituales adquiridos (aunque están más cerca de los primeros que de los últimos)

Cuando hablo de instintos me gusta referirme a la definición dada por Merriam-Webster ya que lo capta muy bien: “instintos” son en gran medida tendencias inalterables, heredadas por un organismo para dar una respuesta compleja y específica a los estímulos ambientales, sin involucrar a la razón”4

Los instintos son aspectos de la naturaleza humana, independientes de la comprensión del Eneagrama basado en la personalidad. Tal como The Enneagram Institute enseña “variables independientes”. La expresión de nuestro comportamiento instintivo, no obstante, está influenciada por nuestro eneatipo, por eso los “subtipos” pueden ser pensados como el resultado de la intersección de nuestros instintos y nuestro eneatipo.

The Enneagram Institute usa el término “variable instintiva” en vez de subtipo porque los instintos son una variable independiente del eneatipo. Creo que esta, es una posición legítima pero como, en general, pensamos respecto a este cuerpo de conocimiento en conjunto como  “El Eneagrama” me siento cómodo usando el término “subtipos” para describir las tres versiones de los nueve tipos. Mejor que usar el término “variable instintiva” uso “sesgo instintivo” para clasificar a personas de diferentes eneatipos que comparten el mismo campo instintivo dominante (por ejemplo, todos los tipos “conservación”) ¿por qué haces eso? (los tres conservación son un subtipo de tres, pero todos los “conservación” no son subtipo de ninguna otra cosa que de humanos; por esto es preciso un nombre diferente para no confundir “todos los tipos conservación” con, digamos, “todos los tres conservación” También, mientras lo pienso y usted deberá hacerlo más tarde, ¿por qué usar verbos en lugar de los nombres que otros usan?. Creo que esto es también fundamental. Podría haberlo mencionado  antes, pero cuando se exploran las “submodalidades” de nombres abstractos o nominalizaciones, se tiene una representación muy diferente de la exploración de verbos….. (la forma nominal, para mí, implica un objetivo. La evolución no es teleológica (no tiene un propósito o diseño inteligente); sucede que hay un resultado de lo que “ocurre”. Los instintos, por ejemplo, no tienen el propósito de “autoconservación” pero los comportamientos conservación conducen a un incremento de las oportunidades de reproducción; no obstante, no quiero entrar en eso aquí; tal vez en la segunda parte)

Mirando a Freud

Sigmund Freud es uno de los gigantes en la historia de las ideas y su impacto en nuestra comprensión de la naturaleza humana, probablemente solo ha sido superado, en los tiempos modernos,  por el de Charles Darwin. Los escritos de Freud fueron prodigios y muchas de sus ideas aún resuenan; sin embargo, mucho de lo que Freud escribió fue erróneo o especulativo y ha sido reemplazado por una comprensión más novedosa de la naturaleza humana. Esto es cierto, sobre todo, en sus escritos sobre instintos.

Las personas a menudo olvidan (tal como Frank Sulloway apunta en su examen exhaustivo sobre el legado de Freud “Freud: biólogo de la mente”) que Freud fue un médico formado en biología antes de volver su atención a la psique. Sulloway sostiene que “muchas, si no la mayor parte de las concepciones fundamentales de Freud, eran biológicas por inspiración así como por implicación” 5. Sulloway explica cómo según el estudio de la psicología se desplazó de una comprensión biológica de los humanos, las raíces biológicas en la enseñanza de Freud se oscurecieron y en gran medida se perdieron  en la práctica del psicoanálisis ortodoxo, parcialmente al menos, porque a lo largo de la mayor parte del siglo 20 los humanos fueron visto como criaturas “psicológicas” apenas  afectadas por nuestra naturaleza inherente más que como criaturas biológicas, impulsadas en gran medida por ésta. Afortunadamente,  el ascenso de la psicología evolutiva en las últimas décadas ha comenzado a remediar este malentendido; desgraciadamente, gran parte de la comunidad psico-espiritual, ha continuado ignorando la psicología evolutiva y sus implicaciones.

Los escritos de Freud sobre los instintos cambiaron y evolucionaron a lo largo del tiempo. Por supuesto, así es como debe ser; los grandes pensadores desarrollan ideas y luego las cambian cuando aparecen nuevos conocimientos. No obstante, finalmente Freud adoptó la idea de que en los humanos hay tres instintos fundamentales (el de auto-conservación, el sexual y el social). Cuando los instintos se mantienen el uno con el otro en la tensión adecuada –principalmente la libido o instinto sexual se mantiene controlado por el de auto-conservación y/o “instinto de muerte”, nuestros impulsos instintivos o motivadores no alcanzan el nivel de nuestra conciencia, según Freud-.

El concepto de un instinto de muerte o “tánatos”  ha perdido terreno y ha sido descartado en general de la corriente psicológica dominante. Curiosamente, Freud vio el “instinto social” como menos fundamental que el de auto-conservación y el sexual, tal como señala este fragmento de “The Freud Encyclopedia: Theory, Therapy and Culture” en referencia al “Grupo de psicología y análisis del ego” de Freud.

“Freud se dio cuenta de que el ser humano es un animal social. Esto fue un  cambio en su visión del desarrollo, intensamente motivado por lo intrapsiquico, pero comprensiblemente, Freud tenía que encontrar un instinto para explicar las relaciones sociales. Lo llamó “el instinto social” pero en lugar de darle una base exclusivamente biológica buscó sus orígenes en términos sociales. Dijo que “el instinto social” podría no ser primitivo y difícilmente analizable y que podría ser factible descubrir los principios de su desarrollo en un ámbito más estrecho como el de la familia” (pag 70)

Avance rápido hacia el Eneagrama de la personalidad

Gurdjieff escribió sobre un centro instintivo, pero como no hablaba sobre el Eneagrama como modelo de personalidad, iré directamente a Oscar Ichazo,  fundador de la escuela de Arica y la primera persona en vincular características de la personalidad al diagrama del Eneagrama. Desde ahí, veremos a lo que Claudio Naranjo tiene que decir sobre el tema de los instintos.

Ichazo tiene una aproximación diferente a Freud y hace algunas afirmaciones bastante especulativas sobre la relación de los instintos con órganos específicos y sistemas biológicos (así el “instinto relacional” enraizado en el sistema respiratorio) lo que no están realmente respaldado en literatura científica, por lo que sé hasta ahora. Naranjo,  vuelve a la perspectiva de Freud, aunque con algunas omisiones significativas. Juntos Ichazo y Naranjo añaden y refinan la intuición de que las personas tienden a expresar los instintos de maneras diferentes, tal como ocurre con las fijaciones del Eneagrama;  esto es, cada uno de nosotros tiende a expresar o manifestar un conjunto de instintos más frecuentemente que otros; de esta forma, de acuerdo con el esquema que ha llegado a nosotros a través de Ichazo y Naranjo, se puede ser no solo un Eneatipo dos, por ejemplo, sino también un dos autoconservación, un dos social o un dos sexual.

Ichazo idenficó tres motivaciones instintivas: conservación, relación y adaptación.

El instinto de conservación, según Ichazo es:

Nuestro instinto básico de alimentarnos para sobrevivir. Es el resultado  de las necesidades de nuestro tracto alimentario, y el centro se siente en el plexo solar encima de la cavidad abdominal. Proyecta la pregunta innata ¿cómo estoy? Continuamente tenemos que contestar esa pregunta “¿estoy hambriento y tenso? o ¿estoy satisfecho y relajado?

El instinto de relación

Según la teoría de Arica, es el instinto natural para nuestra asociación en una comunidad con otros seres humanos, como principio básico de supervivencia. Es el resultado de las necesidades de nuestro sistema circulatorio, compuesto por el corazón, pulmones, arterias, venas y riñones y está centrado y se siente en el plexo cardio-pulmonar, en el centro de la cavidad torácica. Estamos básicamente relacionados con nuestro entorno, incluso más directamente que con nuestra piel, mediante nuestros pulmones y los alveolos, que están en contacto inmediato con el aire y a través de él, con el entorno 8.

El instinto de adaptación es:

El resultado de la constante necesidad de adaptarnos a nuestros entornos natural y social, porque es una necesidad básica para la supervivencia y es producido por el sistema nervioso central, compuesto por el encéfalo, la médula espinal y los nervios periféricos y sentimos su centro en la cavidad craneal 9.

Es fácil ver que estos tres instintos son diferentes de los que se identifican típicamente en la literatura sobre Eneagrama, que vienen específicamente de Claudio Naranjo, quien junta una comprensión freudiana de los instintos con el modelo que Gurdjieff hace de la psiquis y establece un modelo que incluye dos círculos apilados y dentro de cada uno de ellos, tres círculos separados. El circulo más bajo representa la “Personalidad” y “disminuye la conciencia” incluyendo dentro de él un circulo para fijaciones, un circulo para pasiones y un círculo para los tres instintos unidos (conservación, social y sexual). El círculo más alto representa la “Esencia” y “conciencia totalmente despierta” incluyendo dentro, el más alto conocimiento, virtudes y “libre” instinto 10.

Aunque Naranjo usa los términos freudianos, instintos de auto-conservación, social y sexual, lo hace con la debida precaución y señala que las ideas de Freud no han soportado el test del tiempo y continua diciendo que su modelo es único y original (y ciertamente parece serlo)

A diferencia de las teorías de los dos instintos de Freud y también a diferencia del enfoque sobre el comportamiento que tienen Dollar y Miller en términos de una gran multiplicidad de impulsos, la teoría propuesta aquí, reconoce tres instintos básicos y apunta detrás de la multiplicidad de motivaciones humanas (excluida la motivación puramente espiritual): supervivencia, placer y relaciones. Yo creo que a pesar de que algunos hoy en dia…. podrían preferir…..digamos que la neurosis implica una perturbación de la auto- regulación  “organísmica”, pocos dudarán  de la gran importancia de los impulsos sexual, conservación y relación y su importancia conjunta en los objetivos de comportamiento. Aunque, en la interpretación de la vida humana, Marx priorizaba el primero, Freud el segundo y hoy día los teóricos de las Relaciones objetales, el tercero, no creo que nadie haya adoptado un enfoque que, explícitamente, integre estos impulsos fundamentales 11, 12

Como ya he escrito antes, para mi, “Carácter y neurosis” es el libro de Eneagrama indispensable y continuo creyéndolo, aunque no estoy de acuerdo con todo lo que se dice. La amplitud de conocimientos de Naranjo no ha sido sobrepasada en la literatura sobre Eneagrama y sus investigaciones de los nueve eneatipos son de obligada lectura para cualquier interesado en conocer verdaderamente el modelo.

Dicho lo anterior, ningún cuerpo de conocimiento que se considere una ciencia (incluso una ciencia social) debería verse como acabado, porque continuamente está habiendo nuevos hechos, conocimientos y descubrimientos. Cualquier aproximación a la ciencia que se precie, incorporará adecuadamente estos hechos, conocimientos y descubrimientos.

Si bien, pienso que Naranjo está acertado en lo general, creo que hay conocimientos de las ciencias biológicas y de la psicología evolutiva, que pueden ampliar y enriquecer nuestra comprensión de los subtipos. Me parece que Naranjo podría estar limitando sus enseñanzas de los subtipos por una excesiva  confianza en una comprensión de los instintos que no incorpora la literatura de la psicología evolutiva. Es más, me parece que en ocasiones, encaja a la fuerza ideas y modelos psicológicos en un molde (el modelo de la psique del Eneagrama de Gudjieff) lo que está bien y es razonable, pero hay que recordar que esto, en si mismo, es un modelo y ningún modelo de la psique es perfecto y completo. Naranjo dice que su modelo de los eneatipos no es una mera “colección de estilos de personalidad” sino “un conjunto organizado de estructuras de carácter” cartografiado en el diagrama del Eneagrama (en cursiva en el original); Naranjo no dice específicamente quien hizo la organización, por lo que uno solo puede asumir que se estaba refiriendo a si mismo; sin embargo nos recuerda la afirmación de Ouspensky, quien decía que Gurdjieff afirmaba: “de forma general, el Eneagrama debe ser condensado en un símbolo universal y cada ciencia, debe ser interpretada a través de él y para alguien que conozca cómo usarlo, el Eneagrama hará inútiles libros y bibliotecas” 14

Naranjo cita esto en una nota a pie de página, quizás para suavizar la audacia de la afirmación, pero hago referencia aquí porque esta afirmación continúa siendo tomada en serio por  algunos profesores de Eneagrama. Seguro, cada ciencia “puede” ser interpretada a través del Eneagrama, pero haciéndolo se añade poco a la ciencia en cuestión. Yo diría, de hecho, que intentar interpretar las ciencias a través del Eneagrama es ingenuo y minimiza la ciencia. La creencia de que el Eneagrama es un símbolo sagrado que incluye “leyes universales” 15 es una pura declaración de fe, que la evidencia no sostiene. En tanto es propuesto sin evidencia, puede ser rechazado sin evidencia; me siento justificado rechazándolo.

Mi asunto, no obstante, es otro; por brillante que sea el trabajo de Naranjo en el desarrollo del Eneagrama, ningún cuerpo de conocimiento debe ser considerado completo, inalterable o no invalidable.

Las limitaciones 16 del enfoque de Naranjo (del que deriva la mayor parte de la literatura del Eneagrama sobre subtipos) es una tendencia a pensar sobre los tres impulsos instintivos, sin tener en cuenta la gran cantidad de instintos individuales más próximos, las contradicciones que estos crean en el comportamiento, debido a la naturaleza modular y evolucionada en el tiempo del cerebro y su relación con el objetivo final de todos los instintos: reproducción.

Hay mucho que desarrollar en esta última frase pero antes de hacerlo, yendo hacia una perspectiva más amplia sobre los instintos, tenemos que hablar del proceso por el que los instintos llegan a ser: la evolución biológica.

Evolución

“Evolución” es una palabra que se usa por muchas personas de diferentes maneras, pero en lo que respecta a la evolución biológica, muchas personas no entienden verdaderamente qué es o por qué importa. Como los humanos somos criaturas biológicas evolucionadas, cualquier conversación sobre su naturaleza debe comenzar por una comprensión de la evolución biológica y sus implicaciones (En mi experiencia, muchas personas con inclinación psico-espiritual o bien ignoran la evolución o distorsionan la ciencia para acomodarla a su filosofía. A pie de página, he incluido una lista de libros para quienes deseen ampliar su conocimiento sobre esta fascinante y esencial área del estudio de la condición humana 17)

Pido al lector que me permita un corto resumen de la evolución, antes de volver al asunto del Eneagrama y subtipos basados en el instinto.

La teoría de la evolución de Charles Darwin sobre mutaciones aleatorias y selección natural, puede decirse que es el mayor descubrimiento científico y una idea que ha tenido profundas ramificaciones en ciencia, filosofía, religión y política.  Desafortunadamente, estas ramificaciones han sido negativas en ocasiones, cuando personas que en realidad no entendían a Darwin, trataban de aplicar sus (falsas) interpretaciones a experimentos sociales. Esto, combinado con el hecho de que las ideas de Dawin cambiaron drásticamente la interpretación del universo de muchas tradiciones religiosas, puede ser parte de la razón por la que mucha gente evita estudiar este descubrimiento con mayor profundidad. Por desgracia, en los Estados Unidos, las ideas de Darwin son tan controvertidas que casi la mitad de la población no las acepta como verdaderas; pero además, por tener profundas implicaciones en multitud de ámbitos del conocimiento, la teoría de Darwin esta tan firmemente respaldada por la evidencia, como toda teoría  científica.

Entonces ¿qué fue el descubrimiento de Darwin? Ayuda pensar en ello como un algoritmo que explica el cambio biológico en el tiempo. El algoritmo tiene dos factores (mutación aleatoria y selección natural)

Mutación aleatoria es el hecho de que el genoma (el código genético de los individuos) 19 muta en los organismos al pasar de una generación a la siguiente. Esto sucede esencialmente por dos vías: polinización cruzada y copia aleatoria de errores que ocurren en la reproducción.

Aquí, pongo un ejemplo de cómo funciona la mutación aleatoria: John y Mary se enamoran, se casan y deciden tener un hijo. John ha nacido con la mitad del genoma de su padre y la mitad de su madre y tras la fertilización del ovulo por el esperma, alguno de los 21.000 genes de John hijo fueron víctimas de errores aleatorios en el proceso de copiado, de forma que, John hijo es muy parecido a John y muy parecido a Mary, pero también un poco diferente. Algún día el hijo de John encontrará y se enamorará de Jane, decidirán tener hijos y el proceso volverá a repetirse. Con cada generación los hijos son cada vez menos como John y Mary, pero aún tendrán algo de sus genes y características. En espacios de tiempo que están más allá de la comprensión humana, los descendientes de John y Mary evolucionarán en algo completamente irreconocible para cualquiera de ellos.

La selección natural se refiere al hecho de que, en tanto la mayor parte de las mutaciones son perjudiciales, las mutaciones en algunos descendientes podrán equiparles mejor para procrear (y así su linaje  tiene mas probabilidades de continuar) en tanto que la mutación en otros descendientes, les hará peor equipados para procrear (y su linaje tiene menos probabilidades de continuar). De esta forma es la naturaleza quien “selecciona”; los individuos que se adaptan mejor a las circunstancias medioambientales, tienen más probabilidades de procrear que los demás.

Las características que se originan en los genes de esos individuos “adaptados” tendrán más probabilidades de permanecer, que aquellas de los no adaptados. Es importante señalar aquí que “adaptado” no quiere decir “más fuerte” “más listo” o “mayor”, significa adecuación a su entorno (algunas condiciones ambientales favorecen ser “más débil””menos inteligente” o “más pequeño”)

La evolución es, por tanto, sobre todo un complejo juego de estadísticas, en las que esos rasgos y comportamientos que incrementan las oportunidades de reproducción, se reproducen más a menudo que los rasgos y comportamientos que no aumentan las posibilidades de reproducción. La evolución es ciega y no es inteligente, no se dirige en una dirección particular y no puede predecir que condiciones ambientales habrá en el futuro (bastaría con preguntar a los dinosaurios). La evolución ¿es un simple algoritmo que ha estado jugando desde el primer destello de vida o incluso antes? ¿no es así como la vida misma se desarrolla? Tal vez, aunque no me siento cómodo discutiendo sobre la vida y cómo se duplica el RNA (ácido ribonucleico) versus no vida y preferiría quedarme en esta generalización. Si alguien me reta, me ocuparía de ello, pero no puedo imaginar que muchos lo hagan)

Para entender la evolución y como esta se relaciona con los instintos, hemos de entender otro concepto importante, popularmente resumido en biología como “ los genes mutan, los individuos son seleccionados, las poblaciones evolucionan”

La primera parte “los genes mutan”  ya debería haber quedado clara. La segunda “los individuos son seleccionados” ha sido abordada, pero es importante señalar que los individuos no son seleccionados conscientemente; el algoritmo los selecciona y la evidencia de esta selección es que transmiten sus genes. Los genes transmitidos son los que aumentan las posibilidades y la capacidad de los individuos para transmitirlos.

La tercera frase “las poblaciones evolucionan” es la que menos parece entender la mayoría. Es bastante común, leer afirmaciones como “tal y tal rasgo o gen o conducta, asegura la supervivencia de las especies” De hecho leí tal afirmación en “The Enneagram Monthly” la misma mañana que estaba escribiendo esta sección del artículo 21. La evolución no tiene interés en la supervivencia de nuestra especie o de ninguna otra, la evolución solo crea cambio en la población a lo largo del tiempo y millones y millones de especies han desaparecido del planeta; algunas de ellas sobrevivieron mucho tiempo (por ejemplo algunas especies de medusas han vivido más de 500 millones de años) pero para la mayor parte, las especies vienen y van, bien porque se extinguen o porque se transforman en algo completamente diferente, tal como las especies de dinosaurios que han evolucionado en nuestros actuales pájaros.

Nuestra especie, el homo sapiens, se ha desarrollado en tiempos relativamente recientes y generalmente, se considera  que tiene 200.000 años. Nada en la naturaleza se preocupa por nuestra supervivencia como especie y es muy dudoso que nuestra especie siga existiendo en, digamos, otros 200.000 años. Incluso, si evitamos la extinción por guerra nuclear, calentamiento global,  impacto de asteroide gigante, etc., nuestros descendientes cambiarán a al menos una, si no a muchas, muchas, nuevas especies a lo largo del tiempo.

Podemos ir algo más lejos y decir que el término “especie” es sólo una abreviatura conveniente, una forma de clasificar individuos similares y que “las especies” en realidad no existen, son tan solo una clasificación de diferentes ejemplos” y la realidad de que cada individuo es único desafía nuestra necesidad psicológica de ver cualidades esenciales en los objetos 22.

“Las poblaciones evolucionan” significa que la naturaleza no se preocupa por especies, nuestros genes no se preocupan por las especies, la evolución no trabaja en beneficio de una especie. A lo largo del tiempo, los descendientes de una población dada se transformarán en algo distinto, mediante el algoritmo de mutación aleatoria y selección natural.

¿Y qué hay de los instintos?

En un sentido “instintos” es un concepto similar al de “especies” nadie está de acuerdo en que son, en  cuantos tenemos exactamente y hasta que punto los comportamientos relacionados con cada instinto son biológicamente innatos o una mezcla con la experiencia del individuo en su entorno. Hablando de instintos, haríamos mejor en abandonar la idea de que hay tres instintos y adoptar  la noción de “clasificación de casos”

No obstante, se acepta generalmente que los humanos tenemos instintos. Bateson y Martin nos sirven de ayuda aquí y su libro “Desing for a Life” (Diseño para una vida) es una buena introducción a la etología (raíces biológicas de la conducta). Ellos escriben “ el instinto es fluido porque asume diferentes formas, causando gran confusión en el proceso. El instinto es también visto por algunos como la base desde la cual se crea todo comportamiento”.  Comúnmente, el instinto tiene varias connotaciones diferentes … “ No obstante, Bateson y Martin señalan que esas múltiples comprensiones, incluso dentro de las ciencias biológicas, hacen difícil encontrar patrones reales de comportamiento, que encajen totalmente en el concepto de instinto 23.

Dicho lo anterior, es un concepto útil y para Bateson y Martin, los instintos son sistemas de comportamiento con raíces biológicas, que toman forma en respuesta a la ecología del individuo y se desarrollan “ de manera muy coordinada y sistemática” 24; continúan explicando cómo los sistemas funcionan mejor cuando están basados en una combinación de automatismo de funciones particulares combinadas con diferentes grados de flexibilidad ( demasiada flexibilidad implica caos y por tanto, ineficiencia; demasiada estructura limita la adaptabilidad a un entorno cambiante).

Siguiendo a Bateson y Martirn usaré el término “instinto” entendiendo instintos como “módulos de conducta” que son “el producto de la evolución darwinista, por tanto, a lo largo de muchas generaciones, la conducta se adapta para su uso en el presente”25

Cuando pensamos en instintos y subtipos del Eneagrama, hay algunos conceptos que debemos tener en cuenta.

Lo primero que hay que entender es que los instintos trabajan a diferentes grados de proximidad hacia un último objetivo – aumentar la aptitud reproductiva. Como vimos antes, en la definición de Merriam-Webster, un instinto es generalmente una adaptación  “heredable” (transmisible) que permite a un individuo responder mejor a los desafíos  de su entorno y por tanto, ser más apto. De nuevo “más apto” significa  tener más probabilidad de transmitir sus genes. Todos los instintos son, por tanto, en última instancia conductas heredadas y no conscientes que aumentan las posibilidades de reproducción. Hay conductas que no aumentan necesariamente las oportunidades de supervivencia, porque determinados organismo solo “necesitan” vivir lo suficiente para reproducirse y asegurar la viabilidad de su prole.

Con mayor exactitud, no obstante, parece razonable situar instintos específicos en grupos más diferenciados, porque proporcionan una ventaja general o concreta que indirectamente conduce a aumentar la probabilidad de reproducción. Un buen ejemplo de esto es nuestro ansia instintiva por dulces y grasas – esos individuos ansiosos de dulces y grasas tienen más probabilidad de conseguir una nutrición adecuada y así mayores posibilidades de estar sanos y vivir más y por tanto más probabilidad de procrear y ayudar a la supervivencia de sus descendientes, hasta que pueda valerse por sí misma. Por tanto, las ansiedades no tienen sus raíces en el instinto de “autoconservación” per se, sino porque con ellas el individuo  incrementa las opciones de una más larga supervivencia y por tanto de reproducción.

Lo dicho, por supuesto, no implica que cada individuo se reproducirá o deberá hacerlo. La naturaleza puede ser torpe e imperfecta; muchas personas  desean reproducirse y no pueden, por un número de razones fuera de su control y también podemos no reproducirnos si creemos que es lo correcto para nosotros. Cómo apunta Keit Stanovich en su excelente libro “The Robot´s Rebellion” – La rebelión del robot- (que, por extraño que parezca, suena muy parecido a Gurdjieff) nosotros podemos ser robots programados para hacer lo que incrementa las posibilidades de reproducción, pero podemos rebelarnos contra el mandato de la máquina y elegir por nosotros mismos.

También ayuda pensar que algunos de nuestros instintos tienen una correa más larga, es decir nos dejan más libertad para elegir si actuar o no sobre nuestros impulsos y otros tienen una correa más corta, dejándonos menos libertad.

El ansia de dulces es un buen ejemplo –la naturaleza no nos infundió el ansia por las naranjas, nos dio un instinto más genérico porque, al menos en nuestro pasado, las cosas dulces eran normalmente buenas para nosotros. Hay conductas instintivas muy específicas que se muestran cuando las personas se sienten atraídas sexualmente entre sí, tales como cuando un hombre hincha el pecho o expone el cuello con un movimiento del cabello.

El segundo concepto que tenemos que recordar es que, como Bateson y Martin señalan, tenemos muchos instintos, no solo tres. Es posible clasificar o agrupar estos instintos de varias formas y en varios niveles de proximidad al fin último, y es razonable agrupar estos instintos en tres amplios dominios a un paso o dos de la reproducción como fin último; es decir, es razonable crear “categorías de casos”( El enfoque de Freud  en los principales grupos de impulsos que llamó  instinto de “autoconservacion” “social” y “sexual” fue un paso en la dirección correcta, pero no percibió el hecho de que esos son realmente, categorías de casos porque no disponía de los descubrimientos de la etología y psicología evolutiva que llegaron más tarde.

Parece también evidente que la gente tiene una inclinación hacia uno de esos tres dominios. Hay teorías sobre por qué es así y algunas afirman que tenemos inclinación hacia una de ellas por haber sentido alguna carencia en nuestra infancia. Tal vez sea así, pero en el mejor de los casos es una explicación especulativa. No estoy tan interesado en el “por qué” como lo estoy en  el “qué” cuando se trata del  motivo de que alguien sea de un tipo o subtipo concreto y creo que desde una perspectiva científica, nos queda camino por recorrer para conocer el por qué; sin embargo, sí sabemos que miembros de todas las especial sociales expresan de manera diferente, comportamientos relacionados con el instinto. Este, es un mecanismo adaptativo común, descubierto en especies sociables (si eres bueno en esto y yo soy bueno en eso, podemos conjuntamente ser buenos en las dos cosas, mejor que ser mediocres en ambas); más aún, las habilidades específicas nos ayudan a probar nuestro valor al grupo, el grupo nos acepta y nos ayuda a mantenernos a salvo y estando a salvo y  aceptados, aumentan nuestras oportunidades de transmitir nuestros genes. Los objetivos inmediatos alimentan el objetivo final. No conozco el mecanismo que origina en cada individuo una inclinación hacia uno de los dominios instintivos sobre los otros dos, pero entiendo que tales tendencias son comunes en la naturaleza y son evolutivamente adaptativas, lo que para mí es suficiente.

Tercero, necesitamos entender que la expresión de nuestros instintos está afectada por el entorno y factores psicológicos, de manera que cada individuo con un sesgo instintivo, manifestará los instintos de diferentes formas. Por ejemplo un Uno conservación  (comúnmente llamado en la bibliografía, Uno autoconservación) tendrá diferente actitud hacia asuntos relacionados con este dominio instintivo que un Dos conservación, pero los dos tendrán una inclinación instintiva hacia lo relacionado con el ámbito de la conservación.

Incluso dentro del subtipo, se pueden ver diferentes expresiones de los instintos; por ejemplo yo soy un (N8) “8 Navegador” (es decir, social) por lo que ir a librerías, especialmente cuando viajo, satisface profundas necesidades instintivas originadas en este dominio. Para mí, ir a las librerías de una ciudad nueva, me ayuda a entender el lugar y a su gente, me introduce en un entorno razonablemente controlado, donde estaré rodeado por personas a las que observar e interactuar (o no, dependiendo de mi estado de ánimo); no obstante, no todos los N8 encuentran la misma satisfacción instintiva yendo a librerías. Algo en mi psiquismo, identifica este comportamiento como una forma de satisfacer necesidades concretas y los instintos encuentran expresión en lo que se convierte en un determinado comportamiento habitual. Más aún, algunas personas con diferentes sesgos instintivos pueden mostrar conductas similares, pero haciéndolo para satisfacer diferentes necesidades instintivas. Conozco multitud de tipos conservación y sexuales a quien les encantan las librerías pero haciéndolo, tienen una satisfacción instintiva distinta.

Finalmente, precisamos recordar que los instintos pueden ser contradictorios; esto es así porque el cerebro ha evolucionado a lo largo del tiempo en respuesta a condiciones y exigencias ambientales y lo ha hecho de forma modular, por lo que una parte de nuestro cerebro nos pide hacer una cosa por nuestro propio bien y otra parte nos pide hacer algo distinto, también por nuestro bien. Por ejemplo, un  módulo del cerebro puede impulsarnos a comer dulces, en tanto que otro módulo nos pide no hacerlo; ambos sirven a nuestros intereses, pero esos impulsos no pueden distinguir la diferencia entre una naranja y una barra de chocolate.  Esta es la razón por la que, a menudo, entramos en conflicto en el ámbito instintivo. Examinaremos esta idea más detalladamente cuando hablemos de los dominios instintivos específicos.

Nueva perspectiva de los subtipos

Por todas las razones expuestas, al hablar de subtipos hemos sido muy cuidadosos en suponer demasiado y afirmar  que “todos los tipos autoconservación” hacen esto o aquello; no es tan simple. Los humanos somos profundamente complicados y desafiamos las clasificaciones fáciles. Dicho esto, teniendo en cuenta algunos principios básicos, podemos inferir bastante.

Hay algunos principios fundamentales que deseo resumir, antes de volver con los instintos, el Eneagrama y los subtipos desde una perspectiva más biológica:

  1. Los instintos están enraizados en lo biológico y modelados por el entorno y nuestra respuesta psicológica a él.
  2. Hay muchos instintos y no solo tres.
  3. Todos los instintos, en última instancia, aumentan las posibilidades de reproducción pero de paso, satisfacen objetivos más próximos; estas metas más cercanas pueden ser agrupadas en dominios y cada uno de nosotros tiene tendencia a no centrarse conscientemente en uno de esos dominios.
  4. Los instintos pueden ser tanto específicos (dejan poca libertad) o generales (dejan mayor libertad)
  5. Como la evolución es ciega y nada inteligente, nuestros instintos también lo son; no deberíamos ensalzarlos ni demonizarlos. La salud psicológica incluye la habilidad de dirigir nuestros impulsos instintivos.
  6. Los impulsos instintivos, a menudo, son contradictorios.
  7. Los instintos en los humanos  son extremadamente complicados y se resisten una clasificación sencilla.

La segunda parte de este artículo examinará las implicaciones de las ideas contenidas en este artículo y propondrá un enfoque diferente de los subtipos que intentará incorporar una perspectiva más amplia, considerando que ahora entendemos la ciencia que nos ocupa.

Notas

1-Taleb, Nicholas Nassim, “The Bed of Procrustes” pag. XII

2-Por “tradicional” entiendo la comprensión de los subtipos que surgió de las enseñanzas de Oscar Ichazo y Claudio Naranjo.

3- Bateson, Patrick y Paul Martin, Design for a Life, pag 79: Como se desarrollan conducta y personalidad.

4- http:www.merriam-webster.com/dictionary/instinc. Consulta hecha el 24-12-2013

5- Sulloway, Frank. “Freud: Biologist of de Mind”  pag. 5.

6- Erwin, Edward, ed, “The Freud Encyclopedia: Theory, Therapy and Culture pag 389, 2003. Consultado online el 20-12-2013 en  http://books.google.com/books?id=gpa2KVyquKsC&pg=PA389&lpg=PA389&dq=freud+social+instinct&source=bl&ots=fdRGGPsVR4&sig=I29wC7wqIpAq_5W0Dd5hUJ1h7ic&hl=en&sa=X&ei=pjS4UtmDG7PIsATh0YHICg&ved=0CGUQ6AEwBw#v=onepage&q=freud%20social%20instinct&f=false.

7- Ichazo, Oscar “Letter to the Transpersonal Community” 1991. Consultada el 28-12-2013 en  http://www.arica.org/articles/trletter.cfm.

8- Ibidem

9- Ibidem

10- Naranjo, Claudio, “Character and Neurosis” pag. 11

11- Naranjo pag 9

12- Parece haber un error en esta sección del libro y claramente Naranjo quiere decir que Marx se centraba en objetivos de conservación y Freud en metas sexuales, en vez de lo contrario

13-Naranjo pag 13,

14- Naranjo pag 13, nota a pie de página 4

15- La llamada “ley del tres” y “ley del siete” no son en absoluto leyes en la bibliografía sobre el Eneagrama, ya que en ciencia, las leyes son invariables (siempre son aplicables). Las leyes del tres y del siete en el mejor de los casos son, en el mejor de los casos, heurísticas (tentativas de aproximación que son punto de partida para exploraciones mas profundas).

16-Quiero dejar claro que uso “limitaciones” en sentido más respetuoso (todos los modelos son limitados, todo cuerpo de conocimiento es incompleto y, confío, siempre mejorable. En lo referente a “limitaciones” bajo ningún concepto es mi intención menospreciar los logros de Naranjo ya que cualquier ampliación a la bibliografía del Eneagrama de la personalidad se apoyará en sus hombros.

17- Considero excelentes libros introductorios sobre evolución los de Jerry Coyne “Why Evolution is True”, el de Richard Dawkins “The Greatest Show on Earth”, “Why Darwin Matters” de Michael Shermer y el esencial “Science, Evolution and Creationism” de The National Academy of Sciences.

18- Muchos dan a la palabra “teoría” el significado de algo especulativo, lo que de forma coloquial es válido, no obstante en ciencia, la palabra “teoría” es una explicación global para un conjunto de hechos. De la misma forma que la “teoría” de la gravedad no es especulativa, la teoría de la evolución no es cuestionada por ningún exponente serio de las ciencias naturales.

19- Darwin, realmente, no sabía nada de genética, por lo tanto no entendía el mecanismo por el cual las modificaciones se producían durante generaciones, pero sabía que había algo que causaba el cambio.

20- En una ocasión me preguntaron por qué hay cucarachas todavía si, según una supuesta autoridad en el Eneagrama, realmente se produce una evolución significativa. La respuesta es tan simple como que hay algunos entornos realmente apropiados para las cucarachas.

21- “Conversation with Laleh Bakhtiar” en “The Enneagram Monthly” noviembre 2013, pag. 20

22-Ver Barrett, Lisa, “Essentialist Views of the mind” en  http://www.edge.org/response-detail/25400 para una buena explicación de los peligros de la tendencia esencialista.

22- Aquí es necesario aludir al tema de la “teleología” o propósito en la evolución. Cuando se trata de evolución es imposible evitar hablar de propósito y referirse a las “metas” de la evolución, si bien esta forma de hablar es solo metafórica. Cómo hemos visto la evolución es ciega y sin inteligencia, pero por  conveniencia se habla de ella como si no fuera así.  Si la evolución fuera inteligente, la mayoría de las mutaciones no serían perjudiciales y yo no tendría pezones, un apéndice o una rabadilla; por tanto cuando hablamos de metas estamos hablando, en realidad, de “resultados” pero evitando completamente el lenguaje teleológico hace completamente imposible hablar de la evolución.

23- Bateson y Martin pags 78-79.

24- Bateson y Martin pag 98.

25- Bateson y Martin pag 87.

26- Stanovich, Keit E., “The Robot´s Rebellion: Finding Meaning in the Age of Darwin” University of Chicago Press, 2004.

 

Mario Sikora ejerce como coach ejecutivo y consultor que asesora líderes de grandes organizaciones multinacionales y lleva a cabo programas y talleres de certificación basados ​​en el Eneagrama en todo el mundo. Mario es el co-autor de “Conciencia en Acción” : Eneagrama, Inteligencia Emocional y Cambio.
Mario Sikora ha sido presidente de la Junta Directiva de la Asociación Internacional de Eneagrama (IEA) (2011 + 2012). Continúa sirviendo en la Junta Directiva de la IEA en Asuntos Internacionales.
Para saber quien es Mario Sikora recomendamos su página web: www.awarenesstoaction.com

 

InesTraducido por Inés López: He nacido en Madrid, España en 1950. Tengo dos hijos y dos nietos, trabajé como economista en un Banco hasta que me jubilé. A día de hoy pertenezco a la junta directiva de IEA España como secretaria y soy estudiante de eneagrama.

3 Responses to Instintos y Subtipos mirados con una nueva perspectiva – Mario Sikora

  1. Alejandra Pérez says:

    El articulo habla al final sobre una segunda parte donde se aplican los instintos a los subtipos, ¿dónde puedo localizar la segunda parte del artículo?

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